La mujer que lleva La Ceiba, con el delantal del negocio
La Ceiba, en persona

Nosotros

La mujer detrás
de La Ceiba

Soy María, pero desde joven me llaman La Ceiba, por el árbol que lleva ese nombre. Con el tiempo, ese apodo se convirtió en parte de mi identidad y decidí convertirlo en el nombre de mi sueño, un lugar donde compartir nuestras raíces salvadoreñas a través de las pupusas y los productos locales.

  • La tienda

    Atendida por mí

  • La pupusería

    Hechas a mano

Lo que cuidamos

Sencillo y bien hecho

Tres cosas que no cambiamos.

Hecho en casa

La masa, el frijol y el curtido se preparan aquí mismo, todos los días. Nada llega hecho.

De la vecindad

Conocemos a los clientes por su nombre y sabemos qué pupusa lleva cada uno.

Temprano, siempre

A las 6 de la mañana ya hay luz en el local, para los que salen a trabajar antes que el sol.

“Aquí no solo se come: se platica, se descansa y se saluda a los vecinos.”

La familia de La Ceiba · San Pedro Masahuat, La Paz