La mujer que lleva La Ceiba, con el delantal del negocio
La Ceiba, en persona

Nosotros

La mujer detrás
de La Ceiba

Soy yo quien está detrás de La Ceiba. Atiendo la tienda y preparo cada pupusa con mis propias manos. El proyecto nació con dos ideas: compartir nuestras ricas pupusas y ofrecer productos locales en nuestra tienda, pensando especialmente en la gente del barrio.

Soy de San Luis Talpa, San Pedro Masahuat, y también viví 6 años en Bélgica. Todo eso forma parte de lo que hoy es La Ceiba: nuestras costumbres salvadoreñas, nuestros sabores y un pequeño toque de Bélgica.

Y esto es solo el comienzo. Si el proyecto crece, quiero seguir creando un lugar para que la gente del barrio y las familias puedan comer, disfrutar y pasar un buen momento juntos. Mi sueño es que algún día podamos tener también una piscina y una pista de baile.

  • La tienda

    Atendida por mí

  • La pupusería

    Hechas a mano

La tienda, donde empezó todo

De dónde venimos

Salvadoreños,
de este barrio

Aquí crecimos y aquí abrimos: primero la tienda con lo necesario para la vecindad, después el comal. Nuestras raíces están en El Salvador y se sienten en todo lo que hacemos.

Compartir un rato, en cualquier idioma

Y algo más

Un pedacito
de Bélgica

Bélgica también es parte de nuestra historia, y nos gusta compartir un pequeño pedacito de esa cultura. Sin dejar de ser lo que somos: salvadoreños, con el sabor de siempre.

Lo que cuidamos

Sencillo y bien hecho

Tres cosas que no cambiamos.

Hecho en casa

La masa, el frijol y el curtido se preparan aquí mismo, todos los días. Nada llega hecho.

De la vecindad

Conocemos a los clientes por su nombre y sabemos qué pupusa lleva cada uno.

Temprano, siempre

A las 6 de la mañana ya hay luz en el local, para los que salen a trabajar antes que el sol.

“Aquí no solo se come: se platica, se descansa y se saluda a los vecinos.”

La familia de La Ceiba · San Pedro Masahuat, La Paz